David and Luz Maria Ernst – Serving the Lord in Venezuela

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The care and feeding of God’s flock

1 Pedro 2:21-25

21 Porque para esto fuisteis llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas: 22 El cual no hizo pecado; ni fue hallado engaño en su boca: 23 Quien cuando le maldecían no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquél que juzga justamente: 24 Quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia; por las heridas del cual habéis sido sanados. 25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas; mas ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

1 Peter 2:21-25

21 For to this you have been called, because Christ also suffered for you, leaving you an example, so that you might follow in his steps. 22 He committed no sin, neither was deceit found in his mouth. 23 When he was reviled, he did not revile in return; when he suffered, he did not threaten, but continued entrusting himself to him who judges justly. 24 He himself bore our sins in his body on the tree, that we might die to sin and live to righteousness. By his wounds you have been healed. 25 For you were straying like sheep, but have now returned to the Shepherd and Bishop of your souls.

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